Y que se mueran París y sus rincones. Que se acaben sus
romanticismos, de película. Y que me quieran sin trampas, sin sitios adorables,
ni noches eternas, a la luz de la luna. Que me enamoren por ellos, no por eso.
Que no hay cosa más bonita, que un descubrimiento, secreto, que no exista.
Descubrir cada día de que color son tus ojos, como suena tu voz, a que hueles.
Aprender algo nuevo de ti cada día, que nunca me dejes de enseñar. Que no uses
trucos de libros, de cosas artificiales, que yo, si quiero a alguien, le quiero
al completo, cualidades y defectos, defectos y cualidades. Entero. Entero mío,
entero perfecto, entero tú.

No hay comentarios:
Publicar un comentario